La Profesión Docente y La Transformación Pedagógica

Elaborado por: Alcides Castillo González.

Al hablar de docencia, se hace referencia a un término citado repetidas oportunidades en los últimos meses, frente a la situación de pandemia que hoy día afrontamos a nivel mundial. Sobre todo, ante los nuevos paradigmas educativos que acechan la formación estudiantil enmarcada en diversos desafíos que han limitado el desarrollo intelectual de nuestros alumnos. Por lo que es muy común observar diversas temáticas de estudio que giran en torno a los roles que todo docente debería cumplir frente a los nuevos modelos educativos, especialmente fundamentados o acordes a la realidad en la que nos encontramos actualmente, como lo es el uso de las TIC’s y el papel fundamental de la profesión docente ante estos escenarios.

Figura 1. La Profesión Docente. Recuperado de Pixabay

          Ante todo esto, surge una importante pregunta que como docentes hemos de respondernos en el diario vivir de esta noble profesión, cuestionamiento muy asociado a la importancia de saber distinguir entre el deber de la profesión docente y la profesión misma, dentro de los nuevos paradigmas de aprendizaje; en otras palabras, saber discernir en el cómo hacer llegar el aprendizaje a los alumnos independientemente de la situación social, económica o cultural que atraviesen nuestros estudiantes.

En el presente apartado, estudiaremos el rol principal de la profesión docente ante el contexto actual, en el cual nos encontramos y convivimos cotidianamente, y de todos aquellos elementos que han hecho de la educación, un proceso evolutivo en temáticas de nuevas metodologías y herramientas tecnológicas, que dan a los procesos de enseñanza-aprendizaje una vertiente significativa ente la adquisición de nuevos conocimientos y su vinculación directa, con la profesión docente.

En este sentido, la profesión docente no suele convertirse en un eslabón aislado de todo el proceso de enseñanza-aprendizaje, ni mucho menos se convierte en la punta del iceberg de un sistema educativo que sólo se limita a ejercer lo que ya ha sido estipulado años anteriores y bajo diversas planificaciones curriculares. Es todo lo contrario, suele ser una pieza clave que demanda, de ser necesario, nuevas formas o metodologías de enseñanzas en las aulas de clases bajo el peso de la experiencias docente y el convivir a diario con la realidad actual de los estudiantes.  

Su papel fundamental toma valor ante las transformaciones pedagógicas, concepto definido por Garcés y Santoya (2011), como: “Estilos de enseñanza-aprendizaje que generan innovaciones educativas que cambian las formas tradicionales de aprender centradas en la transmisión de información, por modelos pedagógicos que promueven el análisis, la comprensión, la interacción y la construcción social del conocimiento” (p.26). Elemento que demanda una implicación directa del docente  y la parte innovadora de la educación, la cual busca lograr que el estudiante sea un ente activo en todo proceso de aprendizaje fundamentado hoy día, por el uso de nuevas tecnologías.

Este nuevo paradigma de transformación pedagógica requiere de una reconceptualización basada en las principales competencias que todo docente debería poseer ante los nuevos modelos de enseñanzas de nuestra era actual y al mismo tiempo, nos llama a considerar los principales desafíos a los que nos enfrentamos al sugerir mejoras en las habilidades docentes, como bien lo menciona Labaree (1999), al indicar que:

Existe una serie de razones para creer que el camino hacia la profesionalización de los docentes se encuentra lleno de cráteres y arenas movedizas: Los problemas propios que surgen al intentar promocionar los criterios profesionales dentro de una profesión tan masificada, la posibilidad de la devaluación de las credenciales como consecuencia del aumento de los requisitos educativos, el legado nivelador de los sindicatos de la enseñanza, la posición histórica de la enseñanza como forma de trabajo propio de las mujeres, la resistencia que ofrecen los padres, los ciudadanos y los políticos a la reivindicación del control profesional de los centros escolares, el hecho de que la enseñanza se haya incorporado tarde a un campo plagado de trabajos profesionalizados, la previa profesionalización de los administradores de los centros y el poder atrincherado de la burocracia administrativa, la prolongada tradición de llevar a cabo reformas educativas por medios burocráticos (...) y la diversidad de entornos en que tiene lugar la formación del profesorado. (p.20)

Sin embargo, estos elementos ponen sobre la mesa, una de las principales preguntas sobre la transformación pedagógica y el papel de la profesión docente, frente a nuevos escenarios de aprendizaje: ¿Cuáles deberían ser las principales competencias en la profesión docente y lograr con ellas, grandes repercusiones educativas y sociales?.

La respuesta a esta interrogante está fundamentada en el tipo de características que deseamos encontrar en los profesores; es decir, docentes con una relación mediada por la comunicación, que establece con sus discípulos, generadas en el proceso de construcción del conocimientos y habilidades, donde reine un ambiente de cooperación y colaboración siempre en el marco del respeto mutuo, con el objetivo de transmitir a sus educandos el amor por la materia que imparte, por la investigación, por la riqueza de las relaciones con los demás y por la construcción de sí mismos.

En otras palabras, una buena enseñanza necesita de un buen profesor, quien instruya significativamente y promueva, la escucha, la comprensión y brinde apoyo al estudiante sin importar el contexto social o la realidad actual en la cual nos encontremos.

El papel del docente frente a la transformación pedagógica, debe ser complementado, mediante el uso de nuevas tecnologías. Como bien lo menciona (Garcés et al., 2014), al indicar que educar con las TIC’s en el siglo XXI, significa “concebir el aprendizaje como un espacio de construcción social en donde se aprovechan las TIC’s con el fin de que el educando produzca, comparta y acceda a saberes, información y conocimientos relevantes que enriquezca su vivencia escolar.” (p.3). Debido a esto, como docentes en un nuevo paradigma de transformación pedagógica, a las TIC´s hay que:

Entenderlas, aprenderlas, socializarlas y aplicarlas en el aula de clase, formando parte de su diario vivir con la finalidad de optimizar sus clases y proporcionar recursos enriquecidos no sólo con tecnología, sino con información certera y apropiada para impartir las clases (Rizzo et al, 2018, p.1).

A razón de esto, es necesario comprender que la labor del profesor tiene un alto grado de importancia en todo proceso educativo y sobre todo, en las labores de transformación pedagógica con el apoyo de las TIC’s, sobre todo en temáticas de cobertura o acceso a la información.

Para la Unesco (1998; 2004), las condiciones básicas que permiten la integración de las tecnologías informáticas y la formación docente, están basadas en: La visión compartida, el acceso, educadores capacitados, el desarrollo profesional, la asistencia técnica, los estándares sobre contenido y recursos académicos, la enseñanza centrada en el alumno y sobre todo, la promoción de nuevos roles en los docentes y los estudiantes para la generación de ambientes de aprendizaje usando las tecnologías como medios al servicio del desarrollo humano y de un proyecto educativo que valore la construcción social, cultural e interactivo del conocimiento.

Estas condiciones en gran medida, dependen de escenarios trascendentales que van más allá de incorporar las tecnologías en prácticas pedagógicas convencionales, conllevan a su vez, proceso de fortalecimiento del aprendizaje en los que se brinde al alumno diversas posibilidades educativas en distintas áreas del conocimiento. Como bien lo afirma (Cobos, 2009) al indicar que “el uso de las TIC's es beneficiosa para el aula, pero por sobre todo, el factor esencial siempre será el docente, ya que la parte humana y afectiva es necesaria para el proceso de adquisición de conocimientos” (p.9).

De este modo la transformación pedagógica, sólo es posible si se toma en consideración los escenarios pedagógicos y tecnológicos, bajo un mismo objeto de estudio relacionado a las principales necesidades que experimenten los docentes dentro de los entornos de clases, basándose principalmente en que:

Aprenden a seleccionar materiales curriculares, adquirieran competencias para saber evaluar recursos tecnológicos, diseñen nuevos materiales curriculares, utilicen la tecnologías en los procesos de formación, diseñen  situaciones de aprendizaje con TIC’s, generen nuevos ambientes de aprendizajes mediados por TIC’s, utilicen las TIC’s para evaluar, apliquen las tecnologías para tratar la diversidad, participen en proyectos de investigaciones e innovación, consideren el factor ético en esas iniciativas de uso e integración tecnológica en la escuela.” (Hernández y Quintero, 2009).

 En este sentido, la posibilidad de subsanar estas necesidades docentes permitiría establecer mejores procesos de integración tecnológicos, los cuales pueden ser traducidos como mejoras en los procesos de enseñanza-aprendizaje. El éxito de esta integración depende de igual forma, de tres elementos muy importantes dentro del sistema educativo; primero, a nivel de la integración de las TIC’s en la gestión administrativa, en la cual tiene como finalidad poner lo estructural al servicio de las metas educativas y de los procesos pedagógicos, y no lo contrario. Segundo, mediante la integración de las TIC’s en la gestión curricular o pedagógica, en este caso, se trata de:

Concebir a las TIC’s de forma transversal bien sea como recursos didácticos, como objeto de estudio, como medios de producción, o como recursos para la expresión y la gestión de conocimientos que deben servir a objetivos pedagógicos que aporten a la construcción de identidades y a la promoción de espacios de comunicación, visibilización, formación y participación ciudadana desde la escuela. (Batista et al, 2007)

Adicional y como tercer elemento, la integración de las TIC’s para la gestión de proyectos pedagógicos, cuya finalidad está basada en aplicar conocimientos con la intensión de encontrar soluciones a problemas de aprendizaje, reforzamiento de saberes, o bien para que la comunidad educativa pueda comprender y asumir un compromiso transformador con las necesidades del contexto social, cultural, económico, político o ambiental en donde están inmersos los centros educativos. 

Ante esta investigación  queda esclarecido que la transformación pedagógica es un elemento que se nutre del uso de las tecnologías de la información sobre todo en los diversos ambientes educativos que requieren de estrategias más dinámicas de gestión tanto a nivel administrativo, curricular y de proyectos pedagógicos; sin embargo, siempre han de tener como punto de partida dos constantes muy importantes, el docente y el estudiante. 

A rasgos generales y tomando como referencia a Panamá, como un punto positivo de esta temática de estudio, actualmente se están incorporando una serie de estrategias educativas que permitan hacer del proceso de transformación pedagógica y curricular un proceso dinámico que contemple la realidad actual de nuestros sistemas educativos, tomando como base las principales necesidades que experimentan tanto los docentes, como estudiantes, destacándose entre algunas de ellas:

La construcción de protocolos de actuación y currículo priorizados y flexibles en poco tiempo, la generación de procesos de capacitación al personal en currículo y uso de herramientas virtuales de aprendizaje, la administración de acceso a plataforma y/o recursos físicos de aprendizaje a partir de la adaptación curricular y el levantamiento de información para la toma de decisiones, con sistemas de información no conectados, entre otros. (Hernández, 2020)

Estos puntos a fortalecer y en el marco de procesos de transformación pedagógica, han de convertirse en la llave que da paso a mejores oportunidades educativas a futuro, desarrollando con ellos, escenarios de aprendizajes fundamentados en la situación actual del país y las posibles soluciones frente a las limitantes encontradas.

Otro elemento a tener en consideración ante los procesos de transformación pedagógica giran en torno al uso de las tecnologías y su relación con la labor docente, en la cual, experimentamos deficiencias acerca del uso de las mismas, realidad que demanda hacer un cambio ideológico inmediato, con respecto a su implementación en las aulas de clases, en pocas palabras, ver a estos tipos de herramientas como una forma de innovación en el aprendizaje. Una innovación que no disfrace las metodologías tradicionales con nuevas formas de proyección de la información, como muchas veces sucede en el trabajo docente, sino que actualice, gestione y desarrolle, mejores procesos de aprendizaje a través del uso de las TIC’s.

 Debido a esto y en base a nuestra investigación, las responsabilidad y el éxito de todo proceso de desarrollo pedagógico, descansan en primera instancia sobre las entidades gubernamentales quienes deben contemplar las acciones claras que permitan la disponibilidad, el acceso, y el uso de materiales y contenidos en diferentes formatos y en segundo lugar, al restos de los autores del proceso educativo, siendo algunos de estos, los docentes, estudiantes y cualquier ente responsable directa o indirectamente del proceso de aprendizaje en las aulas de clases.

A modo de conclusión, muchos han sido los aprendizajes que se han obtenido durante el proceso investigativo que dio por resultado el presente ensayo, debido a esto procederemos a mencionar algunas reflexiones finales que han surgido mediante este trabajo:

  • La profesión docente es una de las labores más honorables que ha existido a través del tiempo, misma que ha experimentado  un sinnúmero de cambios de toda índole, como por ejemplo estructurales, metodológico, entre otros.
  • Hablar de docencia es hacer énfasis en su naturaleza humana, pues se centra en la implicación personal y a su vez, en el posicionamiento ético. Es una tarea que implica entablar una relación afectiva con otro ser vivo, practicando con ello, la empatía, comprensión y responsabilidad frente a su formación profesional.
  • La formación o capacitación docente contribuye un pilar importante en todo sistema educativo, pues el mucho o poco conocimiento que posea éste, retribuirá en el éxito o no de la planificación educativa en temas de implementación tecnológica. 
  • La transformación pedagógica puede ser definida como estilos de enseñanzas que buscan cambiar las metodologías tradicionales de aprendizaje por métodos o modelos pedagógicos que promuevan el análisis, la comprensión, la interacción y la construcción social del conocimiento.
  • Generalmente, la transformación pedagógica es un proceso en los que se involucran no solamente a las entidades educativas y los planes curriculares de las mismas, sino también parte de las necesidades de los docentes y su papel dentro de las aulas de clases.
  • Hablar de la transformación pedagógica, también es hacer énfasis en el uso de las tecnologías de la información y su impacto en diversas áreas educativas, como por ejemplo, la administración, el currículo y proyectos pedagógicos que sobre los mismos han de desarrollarse.
  • El éxito de la Transformación pedagógica, parte del ideal de hacer cambios culturales específicamente a nivel escolar y tecnológico. Promoviendo a su vez, espacios de formaciones que permitan la obtención de habilidades y destrezas basadas en el uso de nuevas tecnologías y su aplicación en los ambientes educativos. 


Las referencias bibliográficas consultadas para este ensayo, han sido las siguientes:

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